Los entornos virtuales de aprendizaje han
llegado a los claustros de nivel superior para quedarse. Este es el nuevo paradigma
en el que convergen las tendencias actuales de la educación, donde las teorías
y estilos de aprendizaje centran sus procesos en el estudiante, que le permiten
construir su conocimiento basado en sus propias expectativas y necesidades de
acuerdo al contexto en que se desarrolla, aplicando métodos investigativos que
le permitan tomar acciones para alcanzar resultados positivos; unido y
facilitado por el uso intensivo de la tecnología de la información y las
comunicaciones (TIC) y el "trabajo en red", lo cual deviene en un
revolucionario modelo pedagógico-tecnológico que asegura una educación
pertinente.
Estos entornos son ciertamente innovadores
pero han puesto en discusión las prácticas docentes. Es cierto que la educación
tradicional parece estar en decadencia ya que los alumnos no responden como se
espera. Los alumnos que tenemos hoy en día ya no son como los de otras épocas.
Ahora son nativos digitales que manejan la tecnología desde que nacieron y
tienen un perfil diferente a la hora de estudiar y de recibir los nuevos
conocimientos.
Por lo tanto, los docentes se han encontrado
en un momento dado, con la necesidad de motivarlos y han tenido que incluir en
sus prácticas diarias el uso de las nuevas tecnologías, además de nuevas
estrategias de enseñanza.
En esta primera semana se ha presentado como
modelo posible a aplicar en los entornos virtuales de aprendizaje (EVEA) el
llamado TPACK, presentado en el material de lectura de Salvatierra,
Fernando y Di Lascio, María Gabriela (2013). “Entornos virtuales de
enseñanza y aprendizaje (evea)"
Este modelo propone que al momento de
planificar una propuesta con TIC, un modelo educativo debe interrelacionar tres
ámbitos de conocimiento: curricular, pedagógico y tecnológico.
El problema mayor ante esta nueva propuesta,
es el de incorporar la didáctica de lo tecnológico en el proceso de enseñanza
aprendizaje. Las herramientas con las que se cuentan son innumerables, lo que
hace que se entre en una disyuntiva de cuál/cuáles son las mejores para una
asignatura en la unidad y tema que se desea abordar.
Ante tanta variedad, generalmente, se tiende
a querer utilizar la mayor cantidad posible, haciendo que en un momento dado ya
no se tenga idea de qué manera se quería utilizar y con qué estrategia, En
otros casos, por desconocimiento se tratan de utilizar pero sin lograr su
cometido.
El desafío que le compete hoy a los docentes
es lograr compatibilizar herramientas con estrategias de enseñanza para poder
utilizarlas aprovechando el potencial que brindan.
No hay comentarios:
Publicar un comentario